Mantén tu ósmosis tú mismo
Medir TDS, recargar el depósito, purgar el aire y desinfectar el equipo. Diez minutos al año y tu ósmosis dura como el primer día.
Cada cuánto tienes que hacer qué
La idea es simple: lo barato cambia más a menudo (sedimentos y carbones), la membrana dura años y la higienización es una vez al año.
| Tarea | Frecuencia | Tiempo |
|---|---|---|
| Sedimentos + carbones (prefiltros) | Cada 6-12 meses | 10 min |
| Membrana | Cada 2-3 años (o cuando rechazo < 90 %) | 10 min |
| Postfiltro / remineralizador | Cada 12 meses | 5 min |
| Comprobar TDS | Cada 3-6 meses | 1 min |
| Precarga del depósito | Cuando baja el caudal | 10 min |
| Higienización con peróxido | 1 vez al año | 45 min |
Consejo. Apunta la fecha del último cambio en el calendario del móvil. Más fácil aún: crea recordatorios en Mi cuenta.
Mide el TDS y el % de rechazo
El TDS (Total Dissolved Solids) mide los sólidos disueltos en el agua, en partes por millón (ppm). Es la prueba más rápida para saber si tu membrana sigue sana.
- 1Compra un medidor de TDS de bolsillo (~10-15 €).
- 2Llena un vaso con agua del grifo principal (la de red) y mide. Anota la entrada — lo típico en España es 200-600 ppm.
- 3Llena otro vaso con agua del grifo de la ósmosis y mide la salida — una membrana sana deja menos de 10-30 ppm.
- 4Calcula el % de rechazo: (1 − salida ÷ entrada) × 100.
- 5Si el rechazo baja del 90 %, toca revisar o cambiar la membrana.
Entrada típica
200–600 ppm
Salida buena
< 30 ppm
Cambiar membrana si rechazo <
90 %
Consejo. El cloro del agua de red daña la membrana. Cambia el carbón a tiempo (cada 6-12 meses) y tu membrana durará más.
Comprueba la precarga del depósito
El depósito de la ósmosis lleva una cámara de aire (vejiga) que empuja el agua hacia el grifo. Si te sale poco caudal, lo primero a revisar es la precarga.
- 1Cierra la entrada de agua del equipo y vacía completamente el depósito por el grifo de la ósmosis.
- 2Con el depósito vacío, localiza la válvula de aire (es del tipo Schrader, como la de una bicicleta).
- 3Mide con un manómetro: la presión correcta es 0,4–0,5 bar (6–8 psi).
- 4Si está por debajo, recarga con una bomba de bici hasta esa presión.
- 5Vuelve a abrir el agua y deja que el depósito se llene.
Consejo. Mide siempre con el depósito vacío. Demasiada presión y no entrará agua; demasiada poca y saldrá poca.
Purga el aire tras cambiar filtros
Al cambiar cualquier cartucho, en el circuito queda aire atrapado. El agua puede salir blanca/lechosa los primeros días. Es normal y se va solo.
- 1Abre el grifo de la ósmosis nada más terminar el cambio y deja correr 2-3 minutos.
- 2Vacía el depósito por completo y déjalo llenar de nuevo.
- 3Repite ese ciclo una o dos veces.
- 4El aire desaparece en 24-48 h y el agua vuelve a salir transparente.
- 5Si persiste, revisa que todos los racores estén bien insertados (sin entrada de aire).
Consejo. El sabor también puede ser raro los primeros vasos: el carbón nuevo suelta finos. Tira los primeros 2-3 llenados sin beberlos.
Higieniza el equipo (una vez al año)
Una vez al año, o al cambiar varios filtros de golpe, conviene desinfectar todo el equipo. Lo más común y casero es con peróxido de hidrógeno al 3 % (el agua oxigenada de farmacia, 10 vol., que ya viene diluida lista para usar).
- 1Cierra la entrada de agua y vacía el depósito por el grifo de la ósmosis.
- 2Retira todos los cartuchos (prefiltros, membrana y postfiltro) y deja los vasos vacíos.
- 3Vierte el peróxido al 3 % en el primer vaso (el de sedimentos). Tapa todos los vasos vacíos.
- 4Abre la entrada de agua para que circule el peróxido por el sistema completo.
- 5Deja actuar durante el tiempo que indique el fabricante de tu equipo (típicamente 20-30 minutos).
- 6Cierra el agua, descarga el sistema vaciando el depósito 2-3 veces consecutivas para enjuagar bien.
- 7Coloca los cartuchos nuevos (o los limpios) y deja correr el agua otros 10-15 minutos antes de beber.
Importante. Asegúrate de enjuagar bien antes de volver a consumir el agua. Si no tienes claro el protocolo de tu equipo concreto, consulta el manual o escríbenos antes de empezar.
Evita las fugas (push-fit, teflón y kit de conversión)
La mayoría de fugas en una ósmosis casera son por dos motivos: rosca sin teflón o tubo mal insertado en un conector rápido. Las dos se evitan fácil.
Conexión rápida (push-fit)
NO necesita teflón. Para que selle bien: corta el tubo recto (sin rebabas), insértalo hasta el fondo del racor (~1,5 cm) y empuja firme. El clip azul (seger) bloquea el tubo.
Rosca (NPT)
Sí necesita teflón. Da 4-6 vueltas de cinta en la rosca macho, en el sentido de apriete, sin sobrepasar la primera vuelta de rosca. Aprieta a mano + cuarto de vuelta con la llave.
Consejo. ¿Te da pánico la rosca? Te enviamos un kit de conversión a conexión rápida: pasas todo tu equipo a push-fit y se acabaron las fugas. Ver kit.
Apunta los recordatorios y olvídate
Si tienes cuenta, te avisamos por email cuando toca cada cambio.